Creo que la pregunta debería ser fácilmente resuelta, pero muchas personas me cuentan sus experiencias en las formaciones, cuando han sido entrevistados o cuando entrevistan. Me sorprende, aún constatar, que el objetivo parece que tiene más relación con “forzar” al candidato, con preguntas que se salen de cualquier guion y de la lógica, y un formato que más se parece a un interrogatorio.  

El propósito de la entrevista debería ser descubrir lo mejor que tiene el candidato, ver donde otros no ven, para conseguir conocer los valores, la adaptación a la empresa, y a la posición.

¿Crees que se consigue así?

Pensemos la cantidad de candidatos válidos que podemos perder, el tiempo el dinero y los recursos….

Tengo la impresión de que intentamos centrarnos en los puntos “débiles” y no en los “fuertes”

Un nivel de tensión razonable nos posibilita estar atentos y en alerta, y estar motivados, lo que permite que nos pongamos en acción. Si en la situación hay emociones positivas estamos en un buen momento, pero si hay emociones negativas entraremos en pánico. Comenzará el modo “lucha, escapa o quédate inmóvil” haciendo que seamos asustadizos y con una visión túnel.

Permítete establecer las condiciones óptimas, el clima y espacio adecuado, el trato basado en la confianza, te sorprenderás, y descubrirás una parte importante del candidato, del otro modo sólo conocerás alguien que quiere superar el obstáculo, pero que no estará motivado y en el modo más sabio.