Stephen Hawking definía la curiosidad como la voluntad de no darse nunca por vencido

Una de las competencias clave es la curiosidad, activa nuestro centro de recompensa, busca saciar la incertidumbre, lo que proporciona un placer intenso. Cuando no sabemos parte de algo, buscamos por todos los medios lo que nos falta.

Es la curiosidad el deseo de conocer y saber. Surge cuando tienes una idea de algo, pero no estás seguro si es cierto o no. Buscando aquello que nos parece positivo, aquello que es interesante para nosotros/as. Cuanto más curiosos/as seamos mejor actuaremos, y mayor probabilidad de acciones adecuadas.

Pero si anticipamos la información como negativa o amenazante, la evitamos inhibiendo la curiosidad, así surge nuestra certeza, y dejamos de buscar información. Nos sentimos seguros y protegidos, disminuimos la realidad; la convertimos en nuestra razón.

La curiosidad es la base del aprendizaje, y se incentiva viviendo nuevas experiencias, viajando, abriendo nuestra mente a ver nuevas soluciones, investigando, relacionándonos…mirando más allá, abriendo nuestra mente.

Debemos mirar más las estrellas, como decía Stephen Hawking.